El proyecto municipalista de ANCLA une a El Alcor II y Pinosol frente al abandono histórico del Ayuntamiento

El pasado sábado 3 de octubre, miembros de ANCLA nos desplazamos a las urbanizaciones El Alcor II y Pinosol con un objetivo claro: escuchar de primera mano a los vecinos, conocer sus problemas endémicos y presentar nuestro proyecto vecinal y municipalista. Una iniciativa concebida para unir a todos los núcleos de la periferia de El Escorial y garantizar que dejen de ser tratados como ciudadanos de segunda clase.

A pesar de una tarde marcada por momentos de intensa lluvia que obligaron a desplegar paraguas aportando una dosis extra de espontaneidad y cercanía al encuentro la jornada resultó muy satisfactorio. Los vecinos nos transmitieron su grata sorpresa y agradecimiento, destacando que jamás ningún partido político se había presentado allí, directamente en el terreno, para interesarse por su situación. El encuentro contó, además, con la participación activa de los presidentes de las respectivas Asociaciones de Propietarios.

La realidad de nuestros barrios: Muchos impuestos, cero servicios

La indignación vecinal es absoluta. Los residentes coinciden en una misma queja: pagan puntualmente unos impuestos de primera pero reciben a cambio unos servicios municipales deficientes o inexistentes. Durante las reuniones, se detallaron los problemas específicos que arrastra cada zona:

  • Deficiencias en El Alcor II: Los vecinos denuncian graves fallos en el día a día que lastran su calidad de vida, destacando de forma alarmante episodios de abandono en la recogida regular de basuras y la necesidad urgente de una renovación integral de las infraestructuras de saneamiento de aguas residuales (pues siguen con fosas sépticas en pleno Siglo XXI), y con ello evitar el impacto ambiental y los malos olores en el entorno del núcleo urbano. Unas conducciones de agua potable por tuberías de fibrocemento. Falta de conexiones de transporte. Muchos problemas de robos y sensación de inseguridad.
  • Deficiencias en Pinosol: La urbanización padece problemas históricos derivados de la falta de mantenimiento de los viales, carencias estructurales crónicas en el sistema de depuración y saneamiento general dependiente de infraestructuras obsoletas (EBAR/EDAR) y un histórico aislamiento ante contingencias climáticas por la ausencia de planes eficaces de vialidad invernal y limpieza (como el envío de quitanieves), lo que deja incomunicados los accesos colindantes a la carretera M-600. Una falta absoluta de seguridad.
Escucha activa a pie de calle: los integrantes de ANCLA recogen de primera mano las demandas de la periferia de El Escorial para integrarlas en un proyecto municipalista común y sin tutelas.

Ante este escenario, ANCLA reafirmó su compromiso con sus grandes líneas de trabajo prioritarias, enfocadas en dotar a Peralejo, Pinosol, El Alcor y Los Llanos de:

  1. Urbanización correcta: Infraestructuras, servicios y mantenimiento dignos.
  2. Seguridad: Entornos protegidos para una mejor convivencia.
  3. Medio Ambiente: Un municipio verde, sostenible y resiliente.
  4. Movilidad: Conexiones y transporte público eficientes.
  5. Servicios Municipales: Gestión pública ágil, cercana y de calidad.
  6. Participación Ciudadana: Transparencia real colocando la voz del vecino en el centro de las decisiones.

La censura hacia el Ayuntamiento: El truco de las «calles privadas»

El momento de mayor estupor de la tarde se produjo cuando mostramos a los asistentes el documento oficial firmado por la Teniente de Alcalde, Vanesa Herranza, en el cual NO se autorizaba la instalación de las mesas informativas programadas en El Alcor II y en Pinosol.

Para obstaculizar este acto puramente democrático, el Consistorio invocó de forma insólita el artículo 33.1 de la Constitución Española, relativo al derecho a la “propiedad privada y a la herencia”, argumentando que el suelo de las calles pertenece a los propietarios. Los propios vecinos tildaron la estrategia municipal de «trilera»: el Ayuntamiento afirma que las calles son privadas cuando se trata de escurrir el bulto y no invertir en su mantenimiento, pero no duda en defender que son públicas cuando le interesa recaudar o regular.

Miembros de ANCLA junto a vecinos de El Alcor II y Pinosol durante la jornada del pasado 3 de octubre, compartiendo sus reclamaciones a pesar de la lluvia.

Desde ANCLA denunciamos públicamente esta cacicada jurídica por dos motivos flagrantes:

  1. El uso público prevalece sobre la titularidad del suelo: Aunque el suelo subyacente pertenezca formalmente a las juntas o propietarios, los viales están destinados por el Plan General a uso público general. La jurisprudencia unánime del Tribunal Supremo determina que la ordenación y policía de las vías de uso público dentro del término municipal corresponden en exclusiva al Ayuntamiento, independientemente de quién ostente la propiedad o pague el mantenimiento. Por tanto, la competencia para otorgar la licencia de ocupación es y sigue siendo municipal.
  2. Vulneración de Derechos Fundamentales Superiores: El escrito de la Teniente de Alcalde antepone un supuesto derecho patrimonial (Art. 33 CE) a derechos fundamentales de la máxima protección jurídica en nuestro ordenamiento. Con esta denegación arbitraria, el Ayuntamiento vulnera directamente:
  • El Artículo 20 CE (Libertad de expresión e información).
  • El Artículo 23 CE (Derecho a la participación política).
  • El Artículo 6 CE, que consagra a los partidos políticos como instrumentos fundamentales para la participación política, blindando la libertad de su creación y el ejercicio de su actividad.

Seguimos adelante: Vecinos hoy, protagonistas mañana

A pesar del intento de censura institucional, ANCLA no se calla. Aunque decidimos no desplegar la estructura física de la mesa para evitar confrontaciones legales espurias, permanecimos en el lugar charlando de pie o sentados en un banco público, debatiendo e intercambiando opiniones con los vecinos como ciudadanos libres.

Vecinos de las urbanizaciones muestran su profunda indignación al conocer el decreto de la Teniente de Alcalde, Vanesa Herranz, en el que se intentaba poner presuntos impedimentos legales al encuentro vecinal alegando que las calles son de «propiedad privada».

Nuestro horizonte es nítido y no nos van a frenar: trabajamos con el objetivo firme de devolver en mayo de 2027 la voz a los ciudadanos de la periferia de El Escorial, gestionando nuestro municipio con una visión centrada exclusivamente en el bienestar de las personas, por encima de intereses ideológicos o siglas partidistas.

¡Muchas gracias a todos los vecinos y presidentes de las Asociaciones de El Alcor II y Pinosol por su calurosa acogida y su valentía!

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