El Ayuntamiento de El Escorial debe corregir de inmediato las deficiencias en la controvertida acera de la Urbanización Las Suertes

La historia de la acera de la urbanización Las Suertes, que da servicio a los cientos de vecinos y usuarios que se desplazan a diario desde la estación de RENFE de Las Zorreras hacia las urbanizaciones de la zona, es el vivo reflejo de la desidia y la falta de voluntad política del Ayuntamiento de El Escorial.

Es de justicia recordar que esta infraestructura no nació de la iniciativa propia del equipo de Gobierno, sino que fue ejecutada a regañadientes. El Ayuntamiento se vio obligado a actuar únicamente tras la denuncia de un vecino de Las Suertes ante el Defensor del Pueblo y el posterior requerimiento de esta institución. Sin embargo, hacer las cosas obligado y sin convicción suele salir mal, y este caso no es una excepción.

A pesar de que desde ANCLA ya denunciamos públicamente en nuestra web que esta acera incumple flagrantemente varias normativas legales en relación al uso del vial peatonal por personas con movilidad reducida o con discapacidad, las anomalías siguen sin corregirse. El Ayuntamiento ignora los derechos de los vecinos con movilidad reducida, manteniendo barreras arquitectónicas que ya han sido señaladas y que demuestran una preocupante falta de sensibilidad.

La infraestructura construida en la calle Luis Fabra incumple las normativas legales de accesibilidad vigentes.

Esta dejadez se convierte en un evidente y doloroso agravio comparativo si miramos cómo se gestionan las obras dependiendo de la zona del municipio. Mientras a las urbanizaciones periféricas se las abandona, en el casco urbano la realidad es muy distinta. Un claro ejemplo lo encontramos en las recientes obras de pavimentación y sustitución del alumbrado público en la avenida de Los Reyes Católicos, la vía que une el casco urbano de El Escorial con San Lorenzo. Allí, tal y como nos trasladan los propios vecinos, se está cumpliendo meticulosamente con la normativa IPA (Itinerario Público Accesible), instalando en todos los pasos peatonales y cruces las baldosas obligatorias para guiar a los viandantes con dificultades visuales o de desplazamiento, indicando el sentido de la marcha y la cercanía de los cruces.

Por el contrario, las fotografías realizadas por ANCLA en la urbanización Las Suertes demuestran que esta acera ha quedado completamente excluida de estas mejoras imprescindibles.

Acera de cemento fratasado en Las Suertes, ejecutada sin ningún tipo de baldosa podotáctil ni adaptación para la movilidad reducida.

En lugar de un itinerario accesible, los vecinos se han encontrado con un simple lecho de cemento fratasado, sin ningún tipo de baldosa podotáctil ni adaptación. Es una muestra intolerable de que para este Ayuntamiento existen vecinos de primera y vecinos de segunda clase, relegando a las personas con discapacidad que viven en algunas de nuestras urbanizaciones.

Baldosas obligatorias para guiar a viandantes como las instaladas en el casco urbano, una mejora de la que se ha excluido a ciertas urbanizaciones periféricas.

Por si fuera poco, la chapuza se extiende a la calzada. Desde que se colocaron los bordillos el pasado verano, cada vez que llueve se genera un gran embalsamiento de agua en una zona colindante a la acera. Esto no es un accidente meteorológico; es un error de cálculo técnico inadmisible. Al ejecutar la obra, el Ayuntamiento no tuvo en cuenta la instalación de un desagüe y su correspondiente imbornal para canalizar las aguas pluviales hacia la red de alcantarillado.

Acumulación de agua y sedimentos junto a la nueva acera debido a la falta de un desagüe e imbornal en este punto. Con lluvia intensa la balsa de agua llega a cruzar de lado a lado de la calzada lo cual es peligroso

Los sedimentos acumulados que se aprecian en el lugar son la prueba irrefutable de este olvido. Este gran charco no solo incomoda a los peatones, sino que representa un peligro real y constante para el tráfico rodado.

Ante esta situación, desde ANCLA señalamos una oportunidad de oro para enmendar este despropósito. El próximo lunes 4 de noviembre comienzan las obras de asfaltado en esta misma vía, la calle Luis Fabra. No hay excusas. Exigimos formalmente al Ayuntamiento de El Escorial que aproveche el despliegue de maquinaria y personal para reparar estas deficiencias.

El error de cálculo técnico en la instalación de imbornales genera un charco constante que pone en peligro el tráfico rodado y peatonal. Los sedimentos lo delatan.

Solicitamos que se adapte de una vez la acera a la normativa de accesibilidad, aplicando los mismos criterios que en el centro urbano, y que se instale urgentemente el imbornal necesario para el correcto drenaje del agua. Es hora de que este Ayuntamiento deje los parches y, por una vez, haga las cosas como se deben hacer: pensando en la seguridad, la inclusión y la igualdad de todos los vecinos de El Escorial.

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